Siempre
es buen momento para decir GRACIAS MAESTRO y más aún estando cerca la fecha especial
del calendario en que volvemos los ojos y la memoria hacia ellos: cuantos comentarios
poblaron las redes sociales en estos días tornando en tendencia esta fecha tan especial,
se pone uno en #modomaestro y es muy gratificante recordar a quienes en algún
momento influyeron en nuestras vidas desde el conocimiento, el consejo y el ejemplo. Recalco
siempre que estas tres variables no son tan sencillas de encontrar en la misma
persona y por esto mismo afirmo que conocer a quienes viven de modo acorde a
esta matriz es sencillamente fabuloso y extremadamente esperanzador. Y uso este
último término porque por personas así yo me animé a creer en el sentido mas amplio de la palabra, un creer que empezó mirándolos a cada uno de ellos y que terminó cuando empece a creer mí mismo, algo que ellos también me enseñaron. Porque ver el ejemplo de quienes hacen lo que predican, animan a otros
pese a sus malos momentos, escuchan y comprenden pese a que muchas veces no son
comprendidos, insisten en no cesar de formarse y llegan al sacrificio con tal
de cumplir su propósito, son algunas de las varias lecciones recibidas y que han hecho que
comprenda que alcanzar la Maestría va más allá del dominio de un espectro del
conocimiento; es saber sobre todo, acercarlo a otros, comunicarlo con pasión,
transmitirlo al respirarlo, oler a eso que se enseña al haber podido connaturalizarse
con ese saber que es mucho más que teorizaciones.
